LA MISIÓN CONTINENTAL

 

Hace un poco más de un año, se celebró en Brasil una reunión importante de los Obispos latinoamericanos, la V Conferencia del Episcopado latinoamericano en APARECIDA, Brasil.  El bello santuario de la Virgen de Aparecida fue el escenario de ese evento de la Iglesia que ha indicado el camino y la vida pastoral de toda la Iglesia Católica en los países Latinoamericanos. En su documento final, que debemos ir conociendo poco a poco, recordando el mandato del Señor de “ir y hacer discípulos entre todos los pueblos” desea despertar un gran impulso misionero en la Iglesia en América Latina y El Caribe.

La Misión Continental, como se le ha llamado, es una de las principales conclusiones que nos ha dejado Aparecida. Ya se lanzó esta Misión en Quito, Ecuador en un evento misionero llevado a cabo el pasado mes de Agosto y en Venezuela se lanzará, Dios mediante, en el próximo mes de enero en la ciudad de Barquisimeto, en la tradicional procesión de la Divina pastora. Esta gran procesión tiene una gran convocatoria de fieles, y se ha considerado un momento oportuno para el comienzo de la Misión Continental en Venezuela. Nos encontraremos en la capital del estado Lara en la fiesta de su Patrona para emprender la Misión que desde ya la vemos como la acción pastoral de toda la Iglesia Venezolana en los venideros años.

Nuestra Iglesia, entonces, tiene marcado el rumbo con dos importantes directrices.  Una que nos viene de los documentos del Concilio Plenario Nacional, que no debemos olvidar. Y otra la que nos viene indicada por el documento de Aparecida. La combinación de estas dos indicaciones va a dar un impulso grande a los católicos de nuestro país. La Misión continental en Venezuela será un despertar. De nuevo, Venezuela Despierta y reacciona. Ya hemos comenzado a conocer los documentos del Concilio Plenario y nos iremos formando a la luz de estas enseñanzas que nos dan los 16 documentos, ahora con un espíritu misionero. La fe crece cuando se comparte.

Estamos invitados a aprovechar intensamente esta hora de gracia, y convertirnos en Discípulos y Misioneros. Este es el objetivo que busca Aparecida que como discípulos y misioneros todos los católico latinoamericanos nos lancemos a esta gran Misión Continental. Debemos implorar y vivir un nuevo Pentecostés en todas las comunidades cristianas. Además, despertar la vocación y la acción misionera de los bautizados, y alentar todas las vocaciones y ministerios que el Espíritu da a los discípulos.

El gran reto es salir al encuentro de las personas, las familias, comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de sentido, de verdad y amor, de alegría y de esperanza.

Mons. William Delgado, Obispo de Cabimas.

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